La poética de Belli siguió a la de Ernesto Cardenal y Claribel Alegría, que habían iniciado una renovación en las letras de su país y una nueva visión de la poesía. En su primer libro, Sobre la grama (1974), sorprendió con sus poemas eróticos, en los que el cuerpo y sus instintos se mueven con la libertad y las leyes de la naturaleza. No abandonó esta línea poética, aunque sus obras siguientes están teñidas de preocupaciones políticas y sociales, así como de una clara conciencia femenina y una reflexión sobre la condición de las mujeres en la sociedad. Cabe citar Línea de fuego (1978, premio Casa de las Américas), Truenos y arco iris (1982), De la costilla de Eva (1987), El ojo de la mujer (1991) y Mi íntima multitud (2002, premio de poesía Generación del 27).
Los mismos planteamientos se ven en sus novelas Amor insurrecto (1987), La mujer habitada (1988), Sofía de los presagios (1991) y Waslala (1997). En 1994 publicó un libro de literatura infantil, La historia de la creación de las mariposas.
Fuente: MSN
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